Descubrimos que vivimos en un planeta insignificante que gira alrededor de una estrella ordinaria perdida entre dos brazos espirales a las afueras de una galaxia que, a su vez, es miembro de un cúmulo galáctico poco poblado, arrinconado en algún punto perdido de un universo en el cual hay muchas más estrellas y objetos que personas.
Desde Aristarco, cada paso en nuestra investigación nos ha ido alejando del escenario central del drama cósmico... Hay quien deplora secretamente estos grandes descubrimientos, porque considera que cada paso ha sido una degradación, porque en lo más íntimo de su corazón anhela todavía un universo cuyo centro, foco y fulco sea la Tierra. Si deseamos que nuestro planeta sea importante hay algo que podemos hacer para contribuir a ello. Hacemos importante a nuestro mundo gracias al valor de nuestras preguntas y a la profundidad de nuestras respuestas
CS
